PON TU GRANITO DE ARENA, CUIDA EL AGUA…
En el marco del Día Mundial del Agua, el planeta continúa su lucha para evitar la consecuente contaminación del vital líquido. Y es que a pesar del progreso de la tecnología y de los alcances científicos, el hombre no ha logrado componer los graves daños que en décadas ha ocasionado al ecosistema y en específico a las agua.
Al parecer en el transcurrir de los años, la contaminación del agua continúa y con más fuerzas, dejando a su paso ecosistemas destruidos y menor cantidad de agua optima para la supervivencia del ambiente. No obstante, la ciencia no se ha quedado de brazos cruzados, pero esto no es suficiente para revertir esta realidad, hace falta algo más que ciencia, se necesita conciencia.
Sólo cuando la humanidad este consciente de los efectos de sus acciones, éstas podrán ser transformadas y por tal generar cambio. Las grandes empresas, las descargas indiscriminadas y no controladas, la deforestación masificada, la contaminación causada por desechos, son algunas de las causas más comunes en la afectación de los afluentes, en todas sus escalas.
La supervivencia de todo ser vivo depende del manejo adecuado que el hombre de a las aguas, de allí radica la importancia de que cada uno de los miembros del planeta tome conciencia y se informe sobre los mecanismos para optimizar la conservación del agua y en consecuencia del ambiente.
Derrames petroleros, poderoso contaminante…
Las descargas accidentales y a gran escala de petróleo líquido son una importante causa de contaminación de las aguas, sobre todo de las marítimas Los casos más emblemáticos de contaminación por crudos suelen estar a cargo de los superpetroleros o barcos encargados de transportar el crudo. Asimismo existen otros tipos de embarcaciones que vierten también petróleo, y la explotación de las plataformas petrolíferas marinas supone igualmente una importante aportación de vertidos.
Según especialistas se estima que de cada millón de toneladas de crudo embarcadas se vierte una tonelada, lo que constituye una cifra significativa que genera afectación moderada a la aguas. Se puede decir, que entre las mayores descargas de petróleo líquido registradas hasta el momento se encuentran la producida por el petrolero Amoco Cádiz frente a las costas francesas en 1978 (1,6 millones de barriles de crudo) y la producida por el pozo petrolífero Ixtoc I en el golfo de México en 1979 (3,3 millones de barriles). El vertido de 240.000 barriles por el petrolero Exxon Valdez en el Prince William Sound, en el golfo de Alaska, en marzo de 1989, produjo, en el plazo de una semana, una marea negra de 6.700 km2, que puso en peligro la vida silvestre y las pesquerías de toda el área.
Por otro lado, se encuentran los vertidos de petróleo acaecidos en el golfo Pérsico en 1983, durante el conflicto Irán-Irak, y en 1991, durante la Guerra del Golfo, en los que se liberaron hasta 8 millones de barriles de crudo, produjeron enormes daños en toda la zona, sobre todo por lo que se refiere a la vida marina. Pero la historia continua, en enero de 2000, el petrolero Erika vertió más de 37.000 toneladas de combustible pesado en las costas de la región francesa de Bretaña, causando la mayor tragedia ornitológica del atlántico europeo.
Otros de los casos registrados, que causaron mareas negras fueron los naufragios petroleros, como es el cado del Torrey Canyon, que vertió 860.000 barriles (107.000 toneladas) de petróleo frente a las costas de Cornualles, Inglaterra, en 1967, y el del Exxon Valdez, que vertió unos 240.000 barriles (30.000 toneladas) en el Prince William Sound, Alaska, en marzo de 1989. El mayor vertido totalizó unos 2.160.000 barriles, y se debió a la colisión de dos petroleros, el Aegean Captain y el Atlantic Empress, cerca de Trinidad y Tobago en 1979. En enero de 1997 un petrolero ruso causó el mayor vertido en Japón en más de 20 años, y derramó unos 5 millones de litros de denso combustible en el mar del Japón (mar Oriental). Cientos de kilómetros de la costa occidental japonesa se cubrieron de amplias manchas muy densas, causando graves daños en la industria pesquera, playas, reservas naturales y reactores nucleares. No obstante, sólo un 10% del petróleo que va a parar al mar procede de accidentes marinos.
Otras fuentes contaminante de las aguas proviene de la atmósfera, las refinerías de petróleo situadas en la costas, generan un impacto ambiental frecuente en las aguas, ya sea marítimas, ríos, etc; las plataformas petrolíferas marinas si no son manejadas adecuadamente con sistemas de gestión optimas pueden causar efectos erosivos a las aguas; el peor vertido por esta causa hasta la fecha, es de unas 540.000 toneladas, y se produjo en el campo de Nowruz, en el golfo Pérsico, en 1983.
Estos tipos de vertidos, son responsables de un 22% del total de afluentes de crudo en aguas, y constituye la mayor aportación individual a la contaminación por petróleo. Otras causas son el vertido en el golfo Pérsico durante la Guerra del Golfo en 1991, que se estima en unas 460.000 toneladas.
Cabe destacar, que las descargas operativas se deben al lavado de los depósitos en el mar y al vertido de lastre en forma de agua contaminada antes de la carga. Estas operaciones son las responsables de la contaminación crónica de las playas públicas con depósitos similares a la brea.
Sin embardo, especialistas señalan que este tipo de contaminación ha disminuido significativamente desde mediados de la década de 1970, debido a la Organización Intergubernamental de Consulta Marítima y a los requerimientos de la Convención internacional para la prevención de la contaminación por parte de los buques (MARPOL 73/78). Las mejoras introducidas incluyen el sistema de “cargar encima”, que elimina la necesidad de efectuar descargas contaminantes, la creación de instalaciones portuarias para la recepción y tratamiento del agua del lastre y otros efluentes, la instalación de separadores petróleo/agua y de equipos de monitorización del contenido en petróleo del agua en los barcos, y el requisito de incorporar tanques de lastre separados en los nuevos petroleros.
En tal sentido, se establece que el petróleo vertido en el medio ambiente marino se degrada por procesos físicos, químicos y biológicos. Al principio, un vertido de petróleo se extiende con rapidez sobre la superficie del agua, y se divide en una serie de “hileras” paralelas a la dirección del viento dominante. La evaporación se produce rápidamente: los compuestos volátiles se evaporan en unas 24 horas. Las manchas de petróleo ligero pueden perder hasta un 50% en cuestión de horas. Las fracciones remanentes del petróleo, más pesadas, se dispersan en el agua en forma de pequeñas gotas, que terminan siendo descompuestas por bacterias y otros microorganismos. En algunos casos se forma una emulsión de agua en petróleo, dando lugar a la llamada mousse de chocolate en la superficie.
Entre tanto, la velocidad a la que se producen los procesos antes mencionados dependerá del clima, el estado del agua y el tipo de petróleo. Así, cuando el petrolero Braer naufragó en la costa de las Shetland en enero de 1993, liberando 680.000 barriles (85.000 toneladas) de petróleo, los daños quedaron restringidos a las piscifactorías locales y a las poblaciones de aves marinas debido a que el mar estaba muy agitado, el viento era favorable y el petróleo era relativamente ligero.
Po su parte, en el mar la contaminación por crudo es ampliamente dañina para los animales de superficie, en especial para las aves marinas, pero también para los mamíferos y reptiles acuáticos. El petróleo daña el plumaje de las aves marinas, que también pueden ingerirlo al intentar limpiarse. En la costa hay ciertos hábitats especialmente vulnerables y sensibles a este tipo de contaminación. Estos incluyen los corales, las marismas y los manglares. La contaminación por crudo también puede ser muy dañina para piscifactorías costeras (en particular para las jaulas de salmones y las bandejas de ostras) y para los centros recreativos, como las playas y los centros de deporte acuáticos.
Venezuela y los derrames petroleros
El lago de Maracaibo es la consecuencia de años de derrames petroleros sobre su cause, un cúmulo de agua contaminada emerge sin control por toda la costa zuliana, rodeada de todo un ecosistema afectado. Según Aray, L. y otros (2010), en Venezuela se han suscitado, desde el 6 de diciembre de 2002, 95 accidentes relacionados con las operaciones de petroleras, distribuidos de esta forma: “43 en el Zulia, 18 en Anzoátegui, 17 en Trujillo, 14 en Barinas y 11 en Monagas. Además, un total de 8.360 barriles de crudo han sido derramados”.
Uno de los últimos derrames trae graves consecuencias; luego de la efusión de crudo suscitado en el seno del Rio Guariche en el estado Monagas, se contaminó la mayor fuente hídrica de los habitantes de Maturín, hasta ahora no han sido publicadas informes técnicos que evidencien la magnitud del impacto ambiental que ocasionó el derrame, sin embargo, dado a la experiencia evidenciada en los diferentes casos en este tipo de sucesos muchos especialistas refieren que constituye una amenaza ambiental, además de la grave afección a los habitantes de la población de San Vicente, por el referido bote de crudo y hasta advierten la posibilidad de que si el mismo no es detenido adecuadamente puede llegar al océano.
Contaminantes por desechos…
Ríos, mares y lagos se contaminan por que en ellos son vertidos los productos de desecho de las áreas urbanas y de las industrias. Durante décadas, se han utilizado los océanos como vertederos de nuestras aguas fecales, basuras, desechos químicos e incluso radiactivos. De igual modo, los océanos son utilizados para el transporte, y por ello muchos accidentes de navegación han resultado contaminantes.
Es importante estar consiente que la fuente de la contaminación por desecho es en gran parte generada por las industrias, de allí el énfasis a que éstas cumplan con los tratados, leyes y normas existentes para el manejo y control ambiental.
No obstante, resultados de análisis hecho por técnicos industriales han detectado que varios agentes contaminantes que tienen su origen en las aguas usadas, sobre todo de uso urbano, entre los que se encuentran materias orgánicas biodegradables (grasa, proteínas, glúcidos y ciertos detergentes).
Los técnicos indican que los jabones y productos de limpieza contienen un porcentaje importante de sales inorgánicas muchas de las cuales también poseen varios componentes químicos con efecto contaminante. Están incluidos igualmente los compuestos provenientes de la alimentación y que son eliminados por el organismo como el amonio, nitratos, fosfatos y otros.
En Venezuela, actualmente se encuentra en tela de juicio las calidad de las aguas destinadas al consumo humano, ya que las fuentes hídricas provenientes de los lagos y ríos tales como: El lago de valencia, El rio Pao-Cachinche, que surten de agua a la región central, se encuentran amenazadas por múltiples factores contaminantes por lo que según Andrés Perdomo, Técnico de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Nacional, hay que invertir más cloro de los establecido para “matar las bacterias”. Perdomo, también cita que en el Estado Bolívar no se cuenta con planta potabilizadora, mientras que en Guyana no se ha realizado adecuadamente un impacto ambiental para medir las condiciones del agua de la entidad.
Equilibrio con el ambiente es la solución.
Lo antes mencionado, ha resaltado que existen innumerables fuentes contaminantes que afectan gravemente al agua, a estos se les suman la tala y quema indiscriminada de arboles a orilla o alrededor de los cauces, hecho que genera la falta de oxigeno en los acuíferos, generando la seguía y desaparición progresiva de los mismos.
Sin duda, mantener el control y manejo adecuado sobre todos estos agentes contaminantes del agua constituye un trabajo arduo, pero sobre todo sostenido y masificado. La existencia de Leyes, tratados, normas y reglamento facilita en cierto modo el inicio de la misión para rescatar y sanear las aguas contaminadas, así como para conservar las que todavía se encuentran aptas.
Esta en cumplirla y hacerlas cumplir la condición humana y consiente de estar dispuesto a superar cualquier factor contrario que afecte o limite la aplicación de la Ley; Depende entonces de cada uno de nosotros demostrar el compromiso con el planeta y con la conservación de los ecosistemas, ya que de ello depende directamente la supervivencia del ser humano y su ambiente.
La ciencia nos brinda la oportunidad de generar alternativas efectiva solventar la problemática de la contaminación del agua, pero sin el apoyo enfático e interesado de las grandes empresas, los gobiernos y las sociedades estas investigaciones continuarán sin dar el fruto esperado: mantener el equilibrio ambiental y salvar nuestras fuentes hídricas. Pon tu granito de arena e infórmate sobre que puedes hacer para evitar mayor contaminación de las agua y promover la conservación de las mismas.
Algunos consejos…por Báez R. (2011)…
Lo que puedes hacer…
-No arrojes basura a la playa.
-Cuando vayas a la playa lleva una bolsa de residuos grande. Trata de llenarla de basura y ponerla en un recipiente municipal para residuos.
-Si encuentras latas o botellas en la playa, llévatelas a tu casa para reciclarlas.
-Cuando no sepas qué hacer con una lata de aceite, pintura o nafta, tápala bien y guárdala en algún lugar seguro. En algún momento habrá una recolección especial de basura tóxica. -Bajo ningún punto de vista la tires al tacho. Al final termina derramada sobre la Tierra.
-Si tienes un perro, o cualquier mascota, no permitas que haga sus necesidades cerca de un arroyo o río. Los desperdicios de los animales contaminan las aguas.
-Si notas que alguna fábrica arroja sus desperdicios al agua, no lo dudes, denúncialos con las autoridades que correspondan.

CEOCSA C.A. Te invita a que Cuidemos juntos nuestros paisajes, cuidemos nuestras aguas…¡Te ayudamos a cuidar el ambiente!












